domingo, 1 de noviembre de 2015

ISAÍAS III. CAPÍTULO 61.

Misión del profeta (Lc 4,18s; Is 42,1-4)

611El espíritu del Señor está sobre mí,
porque el Señor me ha ungido.
Me ha enviado para dar
una buena noticia a los que sufren,
para vendar los corazones desgarrados,
para proclamar la amnistía a los cautivos
y a los prisioneros la libertad,
2para proclamar el año de gracia del Señor,
el día del desquite de nuestro Dios;
para consolar a los afligidos,
los afligidos de Sión;
3para cambiar su ceniza en corona
su luto en perfume de fiesta,
su abatimiento en traje de gala.

Restauración

Los llamarán Robles del Justo,
plantados por el Señor, para su gloria.
4Reconstruirán las viejas ruinas,
levantarán los antiguos escombros;
renovarán las ciudades en ruinas,
los escombros de muchas generaciones.
5Se presentarán extranjeros
a pastorear vuestros rebaños,
y forasteros serán 
vuestros labradores y viñadores.
6Vosotros os llamaréis "Sacerdotes del Señor",
dirán de vosotros: "Ministros de nuestro Dios".
Comeréis la opulencia de los pueblos,
y tomaréis posesión de sus riquezas.
7A cambio de su vergüenza y sonrojo,
ellos obtendrán una porción doble;
poseerán el doble en su país,
y gozarán de alegría perpetua.
8Porque yo, el Señor, amo la justicia,
detesto la rapiña y el crimen.
Les daré su salario fielmente
y haré con ellos un pacto perpetuo.
9Su estirpe será célebre entre las naciones,
y sus vástagos entre los pueblos.
Los que vean reconocerán
que son la estirpe que bendijo el Señor.
11Como el suelo echa sus brotes, como un jardín
hace germinar sus semillas,
así el Señor hará brotar la justicia
y su fama frente a todos los pueblos.

La nueva Jerusalén (Is 49; 54; 60)

10Desbordo de gozo con el Señor,
y me alegro con mi Dios:
porque me ha vestido un traje de gala
y me ha envuelto en un manto de triunfo,
como novio que se pone la corona
o novia que se adorna con sus joyas.

Explicación.

61,1-9.11 Acepto la inversión de 10 y 11, con la cual el v.10 pasa a la perícopa siguiente, y el capítulo se articula en dos partes: vocación y misión del mensajero, mensaje de esperanza. El capítulo tiene numerosos contactos verbales con el 58.

61,1-3a En el tercer bloque del libro, estos versos funcionan como relato de vocación: véanse 42,1-4 y 49,1-6. Como en 40,9 su misión es pregonar una buena noticia. Para la tarea está equipado con el carisma del espíritu (48,16). Promulga un año jubilar de parte del Señor: Lv 25,10. "Desquite": porque el Señor paga a sus enemigos por su agresión; "gracia": porque resarce al pueblo de sus sufrimientos (Mt 11,5; Lc 7,22). Por su posible ambigüedad, suprimió Jesús la frase del desquite cuando leyó el rollo en la sinagoga de Nazaret (lc 4,18s), El gozo cambiará los ritos de luto en ritos de fiesta: Sal 30; lo contrario de Is 3,24.

61,3b-9.11 Dificultan la lectura los cambios de persona verbal: segunda persona plural en 5-6, tercera en el resto; habla el Señor en 8, se habla del Señor en el resto. Con todo, el conjunto se entiende como anuncio del heraldo en nombre de Dios.

61,3b El camino queda sellado con la imposición de un nuevo nombre. Por el paralelismo, refiero "el Justo" al Señor. Asignando función adjetival al término, resulta "Robles legítimos", semejante al "vástago legítimo" de Jr 23,5.

61,4-5 Reconstrucción de ciudad y campo, restauración de agricultura y pastoreo (49,8). Las tareas del campo se encomiendan a extranjeros, dejando así libre al pueblo para oficios sagrados.

61,6 Un nuevo nombre que indica el cambio de oficio: el pueblo entero será sacerdotal ( 1 Pe 2,9) y recibirá como estipendio las riquezas de los pueblos.

61,7 Los términos son de gran densidad. Vergüenza inferida por otros; "poseer" es verbo del primer éxodo. Aunque los judíos ya han vuelto a la patria, queda pendiente la posesión, el proceso se abre de nuevo. Si la compensación es doble en cantidad (cfr. 40,2), la duración será sin límites (35,10). Sew apunta la apertura escatológica.

61,8 "Ama la justicia" como juez imparcial de la historia (Sal 11,7; 33,5; 37,28). El signo del juicio se cierne sobre la restauración de los últimos capítulos del libro. El salario corresponde a la justicia conmutativa; el pacto instaura otro sistema de relaciones mutuas.

61,9 En imagen vegetal, la bendición patriarcal que revela la acción de Dios.

61,11 Más importante es la bendición de la justicia que distinguirá a la estirpe elegida. Se anulará la maldición del pecado (59,9-15); la nueva vid dará el fruto esperado (5,7); en virtud de ella, serán Robles del Justo (61,3). La ciudad, hecha un jardín de justicia, empieza a resonar con cánticos de alabanza que escuchan otros pueblos; porque la alabanza sin la justicia no se aceptaba (1,10-20). La ciudad se podrá llamar Villafiel (1,26) y las puertas Alabanza (60,18).

61,10 Si bien este verso forma inclusión con el 1, por el tema de los novios, prefiero leerlo como introducción a lo que sigue. También se podría leer como transición: entre un mensaje para el puebo y otro para Jerusalén (cambios que suceden varias veces en 40-55). El heraldo se viste como pide la fiesta.

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