viernes, 1 de enero de 2016

EZEQUIEL. CAPÍTULO 44.

441Luego me hizo volver a la puerta exterior del santuario que mira a levante; estaba cerrada.
2Y me dijo:
-Esta puerta permanecerá cerrada. No se abrirá nunca y nadie entrará por ella, porque el Señor, el Dios de Israel, ha entrado por ella; permanecerá cerrada. 3Sólo el príncipe en funciones podrá sentarse allí para comer el pan en presencia del Señor; entrará por el vestíbulo de la puerta y saldrá por el mismo camino.
4Luego me llevó por la puerta septentrional hacia la fachada del templo. Contemplé la gloria del Señor, que llenaba el templo del Señor, y caí rostro en tierra.
5Y me dijo:
-Hijo de Adán, fíjate bien, mira con los ojos, escucha con los oídos: voy a comunicarte los preceptos y leyes del templo del Señor. Fíjate bien en los que tienen acceso al templo y al santuario.
6Dile a la casa rebelde, a la casa de Israel: Basta ya de perpetrar abominaciones, casa de Israel. 7Profanáis mi templo metiendo en mi santuario extranjeros, incircuncisos de corazón e incircuncisos de carne, y ofreciéndome como alimento  grasa y sangre, mientras quebrantáis mi alianza con vuestras abominaciones. 8En vez de atender al servicio de mis cosas santas, les encargáis a ellos el servicio de mi santuario. 9Por tanto, esto dice el Señor: Ningún extranjero incircunciso de corazón e incircunciso de carne entrará en mi santuario; absolutamente ninguno de los extranjeros que viven con los israelitas.
10Los levitas, que se alejaron de mí cuando Israel se extravió, abandonándome para seguir a sus ídolos, pagarán su culpa, 11y desempeñarán en mi santuario el oficio de porteros y sacristanes del templo. Ellos degollarán las víctimas del holocausto y del sacrificio del pueblo, al servicio de la gente. 12Porque le sirvieron delante de sus ídolos, arrastrando al pecado a la casa de Israel; por eso les juro con la mano en alto -oráculo del Señor- que pagarán sus culpas, 13y no se acercarán a mí para oficiar como sacerdotes ni podrán acercarse a mis cosas santas o sacrosantas. Cargarán con su ignominia y con las abominaciones que perpetraron. 14Yo los nombro encargados de todos los servicios y oficios auxiliares del templo.
15Pero los sacerdotes levíticos descendientes de Sadoc, que se hicieron cargo del servicio de mi santuario cuando los israelitas anduvieron extraviados lejos de mí, se acercarán a mí para servirme y estarán en mi presencia, para ofrecerme grasa y sangre -oráculo del Señor-. Ellos entrarán en mi santuario y se acercarán a mi mesa como ministros míos y se encargarán de mi servicio.
17Cuando tengan que entrar por la puerta del atrio interior, se pondrán vestiduras de lino; no llevarán ropa de lana cuando vayan a oficiar en las puertas del atrio interior o dentro del atrio. 18Irán tocados con turbantes de lino, llevarán calzones de lino, pero no se ceñirán, para no sudar. 19Cuando tengan que salir al atrio exterior, donde está el pueblo, se quitarán las vestiduras con las que oficiaron, dejándolas en las sacristías, y se pondrán otra ropa. Así no consagrarán al pueblo con sus vestiduras.
20No se raparán la cabeza ni irán desmelenados; se recortarán el pelo. 21Ningún sacerdote beberá vino cuando vaya a entrar en el atrio interior. 22No tomarán por mujer a viuda ni a repudiada; sólo podrán casarse con vírgenes de linaje de la casa de Israel o con la viuda de un sacerdote. 23Declararán a mi pueblo lo que es sagrado y lo que es profano y dictaminarán lo que es puro o impuro. 24En los pleitos actuarán como jueces. Sentenciarán según mis leyes; guardarán mis mandatos y preceptos en todas mis festividades y santificarán mis sábados. 25No se contaminarán con ningún cadáver, a no ser del padre, la madre, el hermano o la hermana soltera. 26Después de purificarse, contará siete días, 27y cuando vaya a entrar en el atrio interior para oficiar en el santuario, ofrecerá por sí mismo un sacrificio expiatorio -oráculo del Señor-.
28No tendrán propiedad hereditaria: yo soy su propiedad; no les daréis ninguna posesión en Israel: yo soy su posesión. 29Comerán la ofrenda y las víctimas de los sacrificios expiatorios y penitenciales. 30También les pertenece todo lo dedicado al Señor. Lo mejor de las primicias de toda especie y de los tributos de toda especie será para los sacerdotes. La primicia de vuestra molienda se la daréis al sacerdote para que la bendición descienda sobre tu casa. 31Los sacerdotes no comerán ningún ave ni animal terrestre muerto desgarrado por una fiera.

Explicación.

44,1-4 Son conocidas en diversas culturas las grandes puertas reservadas a la divinidad o a los héroes. En el AT las puertas del Sal 24 y del 118. En ellas se celebra un rito periódico. En contraste, la puerta oriental del templo ha sido escogida para un acto único e irrepetible: la entrada del Señor para morar en medio de su pueblo, para siempre. El pueblo ha de recordar este momento como decisivo en su historia futura.

44,5 Estos preceptos, según la introducción, parecen continuar la ley fundamental de 43,12; según el contenido, presentan un aire pequeño de restauración, que no responde a la visión de la nueva era. Hay que leerlos como adición que refleja la lectura de los grandes textos por una comunidad que comienza a vivir otra vez en la patria.

44,6 Esa comunidad no parece haber recibido la efusión de espíritu del capítulo 36, sino que vuelve a llamarse Casa Rebelde. El autor que ha reunido estos preceptos ha procurado escalonar su material: extranjeros, pueblo, levitas, sadoquitas. Los extranjeros son excluidos porque no llevan la señal de la circuncisión, que distingue al pueblo escogido, y además, por su corazón incircunciso. Exclusivismo moral y religioso en la línea de Lv 22,25 y Dt 23,2-4, contra Is 56,3-8. Los levitas son degradados por un supuesto pecado antiguo. Los sadoquitas son absueltos por su fidelidad al culto y obtienen privilegios cúlticos y materiales (contra 22,26).

44,10-14 No tenemos otras noticias de semejante delito grave contra le ley de Dt 13. El delito tenía pena de muerte; aquí se reduce a degradació. ¿Por qué? ¿Insinúa que el delito fue de los antepasados? Entonces iría contra la nueva norma de los capítulos 18 y 33 sobre responsabilidades.

44,17 Véase Ex 28.

44,20 Véanse Lv 10,6; 21,5.10.

44,21 Véase Lv 10,9.

44,22 Véase Lv 21,7.14 y 22,13.

44,23 Véanse 22,26 y Lv 10,10.

44,24 Véase Dt 17,8-13.

44,25 Véanse Lv 21 y Nm 19.

44,28-30 Véase Nm 18,8-19.20-32 y Dt 18,2.

44,31 Prescripción general en Ex 22,30; especialmente aplicada al sacerdote en Lv 22,8.

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